Ingredientes
- 100 g queso Grana Padano o Parmesano
- 100 g queso curado de oveja
- 75 g cebolla
- 25 g mantequilla (o aceite de oliva)
- 250 ml eche evaporada (o nata para cocinar)
- al gusto sal
- al gusto pimienta
- al gusto nuez moscada
Preparación
Si buscas una salsa rápida pero con carácter, esta salsa de queso curado es una auténtica joya culinaria. Se prepara en un abrir y cerrar de ojos y combina de maravilla con carnes, pescados, verduras, pasta o incluso unas patatas al horno. El toque de queso de oveja curado le da profundidad y un sabor inconfundible, mientras que la leche evaporada aporta cremosidad sin exceso de grasa.
Es una receta de las que se convierten en fondo de nevera. ¿Tienes un filete a la plancha? ¡Salsa de queso! ¿Una pasta sin gracia? ¡Salsa de queso! ¿Verduras al vapor? ¡Salsa de queso! Y en solo unos minutos, sin Thermomix, sin complicaciones.
Como hacer esta receta
1 Hecho | Rallar los quesosRalla el queso Grana Padano y el queso curado de oveja con un rallador fino. Reserva. |
2 Hecho | Picar y pochar la cebollaPica finamente la cebolla y sofríela en una sartén con la mantequilla o el aceite a fuego medio-bajo. Cocina hasta que esté transparente y ligeramente dorada. |
3 Hecho | Fundir los quesosCuando la cebolla esté lista, añade la leche evaporada (o nata) y remueve bien. A continuación, incorpora los quesos rallados, una pizca de sal, pimienta y nuez moscada al gusto. Cocina a fuego bajo, removiendo constantemente, hasta que los quesos estén completamente fundidos y la mezcla sea homogénea. |
4 Hecho | Triturar la salsaUsa una batidora de mano (turmix) para triturar la salsa directamente en la sartén o en un recipiente, según prefieras la textura más fina o con trocitos. |
5 Hecho | Servir calienteSírvela bien caliente sobre tus platos favoritos: carnes a la plancha, pasta, arroz, verduras, pescados al horno... ¡lo que quieras! |
6 Hecho | Consejos finalesUsa quesos de buena calidad: El sabor final depende completamente de los quesos que elijas. Adapta la textura: Si la quieres más espesa, reduce un poco la leche; si prefieres una salsa más ligera, añade un chorrito más. Guárdala en la nevera: Se conserva bien 2-3 días en un tarro hermético. Caliéntala suavemente antes de usar. Perfecta para gratinar: Si te sobra, viértela sobre unas verduras o pasta y gratina unos minutos en el horno. |









