Ingredientes
- 800 gramos Oreja de cerdo adobada
- 600 mililitros Agua
- 3 Dientes de ajo
- 400 gramos Cebolla
- 70 gramos Tomate Triturado Natural
- 1 cucharadita Pimenton
- 3 cucharadas Aceite de Oliva
Preparación
La oreja a la madrileña es una de esas tapas que se piden en la barra sin pensarlo. Esta es la forma de siempre: cocer la oreja con calma en una cazuela, preparar un sofrito con pimentón y rematarla en una sartén muy caliente para que se dore por fuera.
No necesitas ningún aparato: una cazuela honda, una sartén grande y algo de paciencia. Si prefieres hacerla con robot, tienes también la versión con Thermomix de la misma receta.
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Como hacer esta receta
1 Hecho | Cocemos la orejaPonemos la oreja en una cazuela honda con 600 ml de agua. Llevamos a ebullición, bajamos el fuego y dejamos cocer tapada unos 45 minutos, hasta que al pincharla con un tenedor esté tierna. Si la cocemos en olla a presión bastan unos 25 minutos desde que sube la válvula. Escurrimos y reservamos un vaso del caldo. |
2 Hecho | TroceamosCuando la oreja esté templada la cortamos en trozos pequeños, de un bocado. Cuanto más pequeños, más crujientes quedarán al dorarlos. |
3 Hecho | Hacemos el sofritoEn la misma cazuela, ya limpia, calentamos el aceite y pochamos la cebolla y el ajo picados muy finos a fuego medio-bajo durante unos 15 minutos, hasta que estén blandos y dorados. |
4 Hecho | Añadimos tomate y pimentónIncorporamos el tomate triturado y el pimentón, removemos y dejamos 5 minutos más. Añadimos un poco del caldo reservado, el justo para que no se pegue, y si nos gusta, un poco de guindilla. |
5 Hecho | Juntamos con la orejaEchamos la oreja troceada a la cazuela y cocemos 10 minutos a fuego suave para que coja el sabor del sofrito. Retiramos la oreja con una espumadera y reservamos la salsa aparte. |
6 Hecho | Doramos en la sarténCalentamos una sartén grande a fuego fuerte, sin aceite porque la oreja suelta su propia grasa. Doramos los trozos removiendo a menudo, ya que se pegan, hasta que estén crujientes. |
7 Hecho | Servimos enseguidaServimos caliente, con perejil picado por encima y la salsa en un cuenco aparte para mojar. Si se enfría pierde lo crujiente, así que conviene comerla recién hecha. |









